Parece una contradicción hablar de aprovechar el valor cuando nos referimos al fracaso, y es que es una palabra con muy mala percepción aún cuando los expertos en desarrollo personal, coaching o motivación, siempre nos hablan de gran aprendizaje que representa.
Con Begoña Pabón, Coach Ejecutiva y Socia Directora de resulta2 – “Coaching para empresarios y directivos”, abordamos esta cuestión.
Hablábamos del valor del error como aprendizaje… y ahora quiero compartir contigo una “vuelta de tuerca más”… ¿se pueden eliminar palabras de nuestro lenguaje? A lo que me refiero es a eliminar la palabra “fracaso” de tu vocabulario y actuar como si no existiera.
En palabras de Ellen MacArthur (la mujer más joven que ha dado la vuelta al mundo más rápido navegando en solitario):
“La gente que triunfa normalmente convierten en éxito un aparente fracaso. Aunque sepan que existen palabras como derrota o fracaso, no las admiten. Puede que sean derrotados, pero no tienen conciencia de ello. Por eso triunfan”
Sobre esta experiencia y algunas otras de memorables personajes, valgan las siguientes reflexiones sacadas de su propia experiencia:
Si quieres doblar tu porcentaje de éxitos, dobla tu porcentaje de fracasos
No puedes acertar cada vez que haces una misma acción pero sin duda no acertarás si nunca lo intentas.
El autentico fracasado es el hombre que la ha “pifiado” y no ha aprendido nada de la experiencia; el fracaso es una actitud, no un resultado. (Greg Norman – golfista)
¿A qué apetece eliminar la palabra “fracaso”? Disfruta este vídeo y reflexiona…
Mucho se habla del error o del fracaso como parte fundamental para aprender y tener mayor experiencia, aunque algunas veces se convierte en la principal barrera para progresar y desarrollarnos como personas, porque el no asumir riesgos disminuye claramente nuestra creatividad e innovación.
De la mano deBegoña Pabón, Coach Ejecutiva y Socia Directora de resulta2, “Coaching para empresarios y directivos”, vamos a conocer esta clave de desarrollo personal y profesional, además de conocer formas y frases inspiradoras para lograr las motivaciones que nos impulsen.
En nuestros días y con la situación que nos rodea en las empresas y en nuestras propias vidas atreverse a equivocarse es casi una hazaña. Tomando palabras de Ignacio Álvarez de Mon, Profesor de Comportamiento Organizacional del Instituto de Empresa, “ir más allá del conformismo y la resignación son todo un acto de valentía”. Y sin embargo, esta es la tendencia que debe imperar para ir más allá y desarrollar todo nuestro potencial.
Hemos convivido con una dualidad cultural en la que se premia el acierto (éxito) y se condena el error para convertirlo en fracaso. Y eso se convierte en la principal barrera para progresar y desarrollarnos como personas, porque el no asumir riesgos disminuye claramente nuestra creatividad e innovación.
Pero ¿qué es el error? Normalmente solemos considerar el error como aquello que NO nos lleva a conseguir lo que deseamos y lo asimilamos a fracaso, y como uno de los mayores miedos del ser humano es el miedo al fracaso, tratamos a toda costa de evitarlo, por lo que la mejor manera de no fracasar es no cometer errores y para eso lo más fácil es simplemente no actuar.
Si esto lo hubiera hecho Edison, el inventor de la bombilla, hoy estaríamos leyendo este texto con una vela. En palabras de Edison, “No he fallado 5000 veces sino que he encontrado 5.000 maneras diferentes de no hacer una bombilla incandescente, y cada una de ellas es un pequeño paso hacia delante” .
Nuestra propuesta es cambiar la perspectiva… considerar el error como aprendizaje, un proceso en el que la práctica y el error se suceden de forma natural y lógica hasta dar con el método más sencillo o más conveniente para el resultado que perseguimos.
¿Qué pasaría en nuestras mentes si a partir de ahora..?
Vemos el error como una oportunidad para aprender y probamos cosas nuevas sabiendo que al equivocarnos podemos aprovechar esta información sobre lo que salió mal para nuevas pruebas.
Vemos las equivocaciones no como fracasos, sino como interesantes oportunidades para mejorar. Nos podemos hacer cargo del error sin sentirnos culpables y vemos como sacar partido de ello
Si al ver el error como aprendizaje, las emociones que asociamos a ese error son más positivas y son más parecidas al optimismo, la valentía o la confianza… en definitiva… al interés por aprender
¿Y qué pasa en las empresas… qué pasa cuando un jefe no acepta el error? Y por el contrario… ¿Qué pasa cuando tu jefe mira el error como oportunidad de aprendizaje? se genera una comunicación diferente con su equipo que permite que las cosas puedan hablarse de forma franca y honesta y donde los errores se analizan para aprender de ellos. ¿apetece, no?
Sólo algunas reflexiones y frases inspiradoras al hilo de lo comentado de personajes famosos:
“Un error es un hecho cuyos beneficios plenos aún no se han volcado a nuestro favor” (Peter Senge)
“ Arriesgarse es perder el equilibrio momentáneamente. No arriesgarse es perderse a si mismo” (Sören Kierkegaard)
“El error es parte del aprendizaje. Lo que no se admite es repetirlo” ó “No queremos organizaciones perfectas; si no matamos la creatividad” (Koldo Saratxaga)
“Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo en vez de aprovecharlo como aviso providencial” (Ramón y Cajal)
En definitiva… Si aceptamos que la vida está siempre tratando de enseñarnos precisamente aquello qué necesitamos saber, veremos que todo lo que nos sucede es como un regalo. ¡Viva el error! aprendamos a “celebrar el error”; no tenemos que temer cometer errores sino cometer dos veces el mismo error.
Cuando te veas ante un error, pregúntate…
¿Qué necesitaba aprender y no me había dado cuenta hasta ahora?
¿Qué he aprendido?
¿De qué me encuentro más cerca?
¿Cómo aplicaré a mi vida este nuevo aprendizaje?
Sólo así aprenderemos a “querer a nuestros errores” como esta original familia lo hace….