¿Crees que tu autoestima depende de cómo te traten los demás? En tal caso, estás permitiendo a esas personas que ejerzan control sobre tu seguridad en ti mismo. Asumir responsabilidad sobre los propios sentimientos es el primer paso para mejorar tu sentido de valor propio.
La calidad de vida de una persona depende de la calidad de vida de las preguntas que nos hacemos y en consecuencia de la calidad de nuestras respuestas y de las creencias, que en muchas ocasiones son limitantes. Algunas preguntas de reflexión útiles para analizar nuestra autoestima:
¿Eres incapaz de sentirte seguro porque intentas ser lo que sientes que otros desean que seas?
¿Hasta qué punto tus comportamientos se justifican por tus antecedentes familiares?
¿Quién está exactamente a cargo de tu vida?
¿Asumes la responsabilidad por tu propia vida, afirmas tus necesidades al tiempo que respetas las de los demás, y comprendes el valor del perdón?
¿O haces lo que se te dice, te castigas a ti mismo cuando las cosas salen mal y abrigas agravios contra los demás?
¿Cómo evaluarías tu nivel de autoconfianza en una escala del 1 al 10 en este momento?
La verdadera autoestima surge de saber que se es una persona querida y valorada y no, por ejemplo, sólo del trabajo que se hace o del papel social que se cumple. La autoestima es determinada por mensajes positivos o negativos que se recibieron de niño, sobre todo en el hogar y en la escuela, y que más tarde se vieron reforzados por las propias experiencias en la vida. Los mensajes se convierten en el “piloto automático” en los principios del comportamiento y de los sentimientos.
Lo que no debemos olvidar es que cada uno de nosotros tiene la oportunidad y la última decisión sobre cómo queremos comportarnos de forma consciente.
Aunque los hábitos se pueden combinar conscientemente, quizá se tenga que recurrir a funcionar como en régimen de piloto automático si no se comprenden de donde proceden. Examinar la educación recibida le ayudara a dejarlas descansar.
El filósofo Jean Paul Sartre dijo: “la libertad es lo que usted haga con aquello que se le ha hecho a usted”. O lo que solemos definir como experiencia: no es lo que te sucede sino lo que haces tú con lo que te sucede. Por eso podemos convertirnos en personas con alta autoestima si queremos conseguir todos nuestros objetivos.
Y para eso nada mejor que conocer las características de las personas con Alta Autoestima:
Saben qué cosas pueden hacer bien y qué pueden mejorar
Se sienten bien consigo mismos
Expresan su opinión
No temen hablar con otras personas
Saben identificar y expresar sus emociones a otras personas
Participan en las actividades que se desarrollan en su centro de estudio o trabajo
Se valen por sí mismas en las situaciones de la vida, lo implica dar y pedir apoyo
Les gusta los retos y no les temen
Tiene consideración por los otros, sentido de ayuda y están dispuestos a colaborar con las demás personas
Son creativas y originales, inventan cosa, se interesan por realizar tareas desconocidas, aprenden actividades nuevas
Luchan por alcanzar lo que quieren
Disfrutan las cosas divertidas de vida, tanto de la propia como de la de los demás
Se aventuran en nuevas actividades
Son organizados y ordenados en sus actividades
Preguntan cuando algo no lo saben
Defienden su posición ante los demás
Reconocen cuando se equivocan
No les molesta que digan sus cualidades, pero no les gusta que los adulen
Conocen sus cualidades y tratan de sobreponerse a sus defectos
Son responsable de sus acciones.
Y ahora… vuelve a evaluar tu autoestima en una escala del 1 al 10. ¿has modificado tu puntuación respecto a la primera autoevaluación? … La buena noticia… la mayor parte de las características que he descrito arriba son habilidades que pueden aprenderse y entrenarse. Sólo hay que tomar la decisión y dar el primer paso. ¿te animas?
Esta frase de Steve Jobs siempre me dejó impresionado… El fundador de Apple trasladó siempre a su empresa y a sus colaboradores, sus propias creencias y éste es el “Por Qué” esta es una compañía que sin ser la más grande, la que más vende, lidera sin duda alguna el mercado en el que se mete…
Aquí te dejo con las creencias del maestro Jobs… Léelas con atención y reflexiona sobre lo que para tu vida pueden significar… Para la mía han sido un pilar fundamental.
“Tu vida es limitada, no la malgastes viviendo la de otros. No te dejes atrapar por los dogmas y vivas con los resultados del pensamiento de otras personas.
No dejes que el ruido de las opiniones de otros callen tu propia voz interior.
Y lo más importante, ten siempre el coraje de seguir a tu propio corazón, a tu intuición, de algún modo, ellos ya saben lo que tú quieres ser. Todo lo demás es secundario.” Steve Jobs
Hablemos hoy de Networking, que como comenta Antonio Calvo de Impulso Coaching, es un anglicismo que se ha introducido en los negocios y multitud de eventos con fuerza. En su artículo “Networking, una herramienta actual y útil”, del que hemos tomado una buena parte de la ideas que Antonio expone, hace una reflexión interesante desarrollando nueve claves para realizarlo correctamente que me gustaría compartir contigo.
Según comenta, el networking es algo que hemos hecho siempre y que seguimos haciendo continuamente, tanto en nuestra vida profesional como personal; no se trata ni más ni menos que de establecer relaciones y rodearse de personas, que por unas razones u otras, nos interesa. El éxito difícilmente se consigue solo, sino más bien en compañía.
Cuando esta actividad de entablar relaciones la hacemos con una intención, un objetivo comercial, de una forma metódica y organizada, podemos estar hablando de Networking.
La sociedad ha evolucionado y actualmente es fácil tener una mayor comunicación aunque se dedica menos tiempo a las relaciones personales en el ámbito profesional, y la confianza necesaria en los negocios en gran parte se consigue con el contacto personal.
Existen empresas y organizaciones que favorecen este tipo de contactos mediante reuniones periódicas. Se trata de algo más que ir a buscar clientes: se pueden encontrar proveedores, colaboradores, y muy importante, aprender de los demás.
Aquí van las 9 claves o consejos prácticos para que el networking se aborde como un trabajo, aunque si el trabajo lo hacemos divertido saldrá mucho mejor, sin olvidar que no es sólo una ocasión para charlar y hacer amigos:
Establece tus objetivos para la reunión
Con quién, por qué y para qué quieres establecer contacto y asegúrate de haber cerrado el objetivo antes de marcharte.
Diseña tu presentación verbal
Escribe y practica tu presentación de sesenta segundos, que llame la atención, que hable de beneficios para el cliente no de características, que deje claro tu diferencia respecto a la competencia, y qué es lo que buscas entre los asistentes. Una buena fórmula es introducir tu misión, según la fórmula que Roberto Cerrada enseña en sus conferencias: “La misión de mi negocio es ayudar a_____ a lograr o conseguir _____”. Esta presentación te servirá en otros momentos y oportunidades.
Crea una primera impresión favorable
Sólo hay una oportunidad de crear una buena primera impresión. Saluda, sonríe, mantén el contacto visual, viste de forma apropiada.
Llega pronto, y sobre todo no llegues tarde
Te permitirá comenzar los contactos inmediatamente – luego puede ser tarde – Toma un papel protagonista: saluda a personas que estén solas, interésate por lo que hacen y acaba la conversación con ellas, no te vayas de forma brusca buscando nuevas personas con las que contactar.
Prepara temas de conversación para romper el hielo
Quizás sea la parte más complicada pero más efectiva. Comparte información interesante y aporta tus conocimientos profesionales y personales, esto contribuirá a crear una impresión más favorable sobre ti.
Presta atención, habla menos y escucha más
Es la mejor manera de aprender más sobre esa persona y determinar si hay áreas de mutuo interés. Sé curioso y pregunta.
Sal de tu zona de confort y acércate a las personas que no conoces
Si te acompañan compañeros o amigos, trata de alejarte de ellos, con ellos tienes muchas otras ocasiones para hablar o compartir intereses. Tu objetivo es conocer a las personas que asisten al encuentro, cuántas más mejor, aunque es importante que no sea sólo un mero intercambio de tarjetas o una breve conversación. Trata de conocer qué intereses os unen.
Qué documentación llevar
Por supuesto, tarjetas de visitas. Utiliza tu creatividad para realizar un buen diseño y que no sea una más de las que se entregan habitualmente. También puedes llevar presentaciones o folletos de tus productos o servicios por si a alguien le interesa conocerlos con mayor profundidad, aunque debes intentar conocer más a la persona y fijar un día donde quedar con ella o llamarla por teléfono.
Da seguimiento y nutre tu base de datos
Cumple con los compromisos, mantén el contacto. Si has recibido una referencia, agradécela e informa del resultado. Alimenta tu base de datos con toda la información que hayas recogido, anota en las tarjetas nada más acabar el encuentro aquellos temas que te hayan resultado interesantes o que sea un punto de partida para esa relación.
No te conviertas en un coleccionador de tarjetas de visita para luego bombardear a llamadas o correos electrónicos, trata de realizar contactos efectivos que te permitan seguir la relación.
En los eventos típicos de networking el desarrollo habitual suele ser: recepción, explicación de cómo se va a realizar la rueda de presentaciones, exposición formal de cada uno de participantes y contactos libres. En algunos eventos también suele introducirse una charla o conferencia de interés para los participantes.
Ahora tienes más fácil acudir a tu próximo encuentro de networking. Una última recomendación, trata y realiza los contactos con los participante como a ti te gustaría que te trataran o los realizaran.
Uno de los elementos que forman parte omnipresente de nuestra vida y del que apenas somos conscientes en nuestro día a día es el lenguaje. ¿Eres consciente al 100% del lenguaje que empleas en tus conversaciones? Y lo más importante ¿eres consciente de cómo te hablas a ti mismo y qué consecuencias tiene para ti, sobre tus acciones y sobre tus resultados?
Necesitamos, tanto personas como organizaciones, aprender a ser conscientes de la importancia del lenguaje, sobre sus interpretaciones y sus acciones y en consecuencia de su efecto en la obtención de resultados y en nuestra calidad de vida.
En todas nuestras acciones hay un componente emocional y por eso es importante saber gestionar esas emociones a nuestro favor para conseguir aquello que queremos. Esas emociones provienen en un 80% de la manera en que hablas contigo mismo, que a la postre, es la persona con la que más hablamos al cabo del día.
La recomendación entonces es empezar a hacernos responsables de nuestro diálogo interno. Las 3 claves para empezar a conseguirlo son:
1. Empieza a controlar lo que dices en tu cabeza y luego hazte la promesa de que no te dirás nada que no permitirías que te dijera un desconocido.
2. Cuenta las veces que dices en voz alta que “no puedes” hacer algo y lo inútil que eres, y luego ponte como objetivo reducir ese número.
3. Entrénate para hacerte preguntas mejores en lugar de preguntarte por qué no puedes hacer algo o machacarte por no haberlo conseguido. Piensa en una situación que te haya salido mal y pregúntate:
¿Qué importancia tendrá esto dentro de un par de meses?
¿Mi respuesta es apropiada para la situación?
¿Puedo mejorar o influir en esta situación?
¿Puedo encontrar algo positivo en esta situación?
¿Puedo aprender algo de esta situación?
Te retamos a que lo pruebes; el reto es ¿Harás algo de una manera distinta la próxima vez? Prueba y luego nos cuentas si el resultado ha cambiado. ¿Qué puedes perder?
Una buena forma de dar lo mejor de ti es que no te dejes llevar por la inercia y la rutina de tener que trabajar porque sí, porque tienes que hacer las cosas.
Hazte una serie de preguntas al comenzar cada mañana que te ayuden y motiven a dar lo mejor que tienes dentro: ¿Qué piensas momentos antes de hacer una tarea o al planificar tu jornada?, ¿Cómo te motivas para ponerte con ellas?, ¿Las haces porque sí o porque toca?, ¿Te ayudan a lograr aquello que quieres?
En ocasiones, despreciamos lo bueno que ya somos y hacemos porque no valoramos de una forma correcta todos nuestros talentos, innatos o aprendidos, y el saber hacer que nos caracteriza.
Cada mañana, cuando comienzas tus tareas diarias, se consciente de la gran cantidad de energía, de motivación, de creatividad, de inspiración, de pasión, de ilusión, de optimismo, y muchas cosas más que posees, que te llevan a realizar de forma correcta aquello que debes hacer.
No comiences cada mañana de forma rutinaria tus quehaceres y reflexiona sobre para qué y por qué haces las cosas, de qué forma te ayudan a lograr: tus objetivos, tus metas, aquello deseas y quieres para ti. Busca la excelencia, el hacer las cosas de forma brillante, el superarte cada día.
En un principio, esto te puede parecer algo pesado y costoso, pero si buscas el por qué haces eso cada día y de qué forma te ayuda a lograr tus objetivos, estarás enfocándote en el lugar a dónde llegar y el camino a recorrer para conseguir: tus metas, tus sueños, aquello que más quieres para ti.
No hagas las cosas porque sí y porque toca hacerlas, da un paso más y comienza a ver de qué forma, eso que vas a comenzar a realizar, te ayuda a tus logros personales y profesionales. Esto contribuirá a que seas más productivo, a que cada tarea que haces tenga un sentido y contribuirá a aumentar tu autoestima, tu capacidad de hacer las cosas, tu satisfacción, y por supuesto a tu crecimiento personal y profesional, además de apartar de ti la monotonía y el aburrimiento.
Para comenzar cada día dando lo mejor de ti, aleja de ti la monotonía y el hacer las cosas porque sí, busca siempre el por qué y para qué las haces, reconoce de qué forma te están ayudando esas tareas que realizas en tus logros personales y profesionales.
Cuando tienes un motivo para llevar a cabo aquello que tienes que realizar, encontrarás la forma de entrar en acción más fácilmente, con más energía, entusiasmo, ilusión y entrega, lo que sin duda te permitirá dar lo mejor de ti y realizar cosas que hasta ahora te parecían imposibles.
Algo sólo es imposible hasta que alguien lo duda y acaba probando lo contrario (Albert Einstein)
En uno de los grupos en los que participo en Linkedin, Carlos Alberto Pérez Novelo, ha compartido un fragmento de un estupendo poema, “Queda Prohibido“, atribuido por igual a Pablo Neruda y a Alfredo Cuervo.
Cuando veas lo que aquí se cuenta, seguro que estarás conmigo, que hay veces que muy conveniente “prohibir”…
Queda prohibido llorar sin aprender, levantarte un día sin saber qué hacer, tener miedo a tus recuerdos. Queda prohibido no sonreír a los problemas, no luchar por lo que quieres, abandonarlo todo por miedo, no convertir en realidad tus sueños.
Queda prohibido no demostrar tu amor, hacer que alguien pague tus dudas y mal humor.
Queda prohibido dejar a tus amigos, no intentar comprender lo que vivieron juntos, llamarles sólo cuando los necesitas.
Queda prohibido no ser tú ante la gente, fingir ante las personas que no te importan, hacerte el gracioso con tal de que te recuerden, olvidar a toda la gente que te quiere.
Queda prohibido no hacer las cosas por ti mismo, no creer en Dios y hacer tu destino, tener miedo a la vida y a sus compromisos, no vivir cada día como si fuera un último suspiro.
Queda prohibido no intentar comprender a las personas, pensar que sus vidas valen más que la tuya, no saber que cada uno tiene su camino y su dicha.
Queda prohibido no crear tu historia. Queda prohibido no buscar tu felicidad, no vivir tu vida con una actitud positiva, no pensar en qué podemos ser mejores, no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Una buena enseñanza, sin duda, el prohibirnos nuestras limitaciones, nuestros miedos, aquello que no nos deja evolucionar e impedir que sigamos creciendo como personas.
A todos nos gusta que las cosas sucedan según nosotros queremos, a nuestra conveniencia y si es posible, sin demasiadas complicaciones… pero ¿Qué pasa cuando eso no ocurre o cuando otras personas nos reclaman compromisos no cumplidos?
En muchas ocasiones, y especialmente en el entorno de nuestras relaciones, tanto personales como profesionales, solemos jugar a “echarnos la culpa” ¿sabes de lo que hablo? Mira este vídeo…
¿Te has visto reflejado? ¿Qué te sugiere?¿Cuántas veces te has pillado “echando la culpa a alguien de algo”? y cuantas veces te has culpado tú por algo no terminado o por un error?…
En nuestra cultura, por tradición, por historia o religión, nos hemos acostumbrado a usar la palabra “culpa” con mucha facilidad y siempre con una connotación negativa.
Reflexionemos por un momento, ¿hablarnos de esta forma nos va a ayudar a avanzar en nuestro camino hacia el éxito?… ¿Cómo te sientes cuando alguien te “culpa” de algo?, ¿Y qué sientes tú cuando “culpas” a otros?
Permíteme que me aventure a contestarte… Cuando culpamos a otros sentimos una especie de alivio, “me he quitado el marrón de encima”, y en cambio cuando nos culpan sentimos que están siendo injustos con nosotros, que no tienen razón, que es una excusa…etc. En cualquiera de los casos ¿nos ayuda este comportamiento a nuestro desarrollo personal y el de los que nos rodean?…
Mi recomendación es que partamos de una creencia básica para este cambio: nosotros siempre podemos decidir lo que hacer o no hacer ante lo que nos sucede… tenemos siempre la responsabilidad (la capacidad de dar respuestas) de nuestra acción o de nuestra omisión, de nuestras palabras o de nuestros silencios, de nuestro compromiso o de nuestro desentendimiento… en definitiva… de cualquier hecho o experiencia que nos acontece.
Sólo desde la postura de ser responsable, de querer ser dueños de nuestro destino y tomar las riendas de nuestros pensamientos y acciones, podemos cambiar aquello que no nos gusta y marcar la diferencia. En nuestras vidas y en las organizaciones de las que formamos parte.
¿Te atreves con este reto? Os animo a que experimentemos nuevos comportamientos y disfrutemos de cómo esas nuevas acciones no solo nos mejoran como personas sino que mejoran y cambian también nuestro entorno.
“El éxito no es algo que perseguimos sino algo que atraemos como consecuencia de la persona en la que nos convertimos.” (Jim Rhon)
Todos estamos ya casi cansados y solo estamos en la tercera semana del año de escuchar malos augurios y peores previsiones sobre este año 2012… y lo que es peor… estamos empezando a creerlo! … y sin embargo… ¿no hemos pasado ya un año 2011 difícil y seguimos aquí?… y además…¿conoces a personas o empresas que en el pasado año han alcanzado sus metas y que se han superado a si mismas? Seguro que sí… entonces…¿Por qué no elegir cada uno de nosotros este año como el año del camino hacia nuestro éxito?…
Para los aficionados a los dibujos animados, decía Walt Disney: “Sueño, contrasto mis sueños con lo que creo, me atrevo a correr riesgos, y luego llevo mi visión a la práctica para hacer realidad mis sueños”
El éxito empieza por tener una visión clara y bien definida de lo que cada uno quiere hacer en su vida; El éxito es un viaje y no un destino; es la realización de tus sueños; es alcanzar una meta que vale la pena; pero sobre todo el éxito es una elección seguida de una decisión sobre lo que quieres SER, HACER Y TENER.
Dicen los que saben de esto que el 85 % de nosotros irá a la tumba habiendo usado solo un 15% como máximo de nuestro potencial… Puedes ELEGIR si quieres seguir estando entre ese 85%.
Si por el contrario quieres estar en ese otro 15%, nada más sencillo que ponerse a ello, ponerse en acción y para ello vamos a describir un simple pero eficaz ejercicio para identificar que es aquello que es éxito para ti, puesto que cuanto más tiempo dediques a pensar en lo que el éxito significa para ti, más probable es que ese éxito te llegue:
Haz una lista de cosas que no te gusta hacer (tan larga como quieras)
Haz una lista de cosas que te gusta hacer (tan larga como quieras)
Cuando te parece que el tiempo pasa volando ¿Qué haces en el trabajo o en el ocio, que hace que el tiempo pase rápidamente? (lista de cosas)
Ahora piensa:
Piensa en lo que te da energía. ¿qué cosas hacen que te sientas mejor después de acabar que antes de empezar a hacerlas? Haz una lista….
Piensa en las cosas que haces bien. Incluye cosas de trabajo y de ocio. Haz una lista…
Ahora… de las cosas en las que eres bueno… tacha aquellas que NO te dan energía… las que dejas para el final… ¿tienes ya algo más claro lo que es el éxito para ti?
Entonces… ponte a ello YA y recuerda “El éxito consiste en hacer cosas ordinarias de manera extraordinaria.”
No, no nos hemos vuelto locos al poner este título, si sigues leyendo verás el sentido y la razón que su escritora le ha dado al titularlo así.
Hoy tenemos el enorme placer de traer a este blog de Maestros Para El Éxito, a una joven escritora, María Graciani, (muy pronto verá la luz su primer libro “MOTIVULARIO“) entusiasta y motivadora en su relación con ella y también en lo que escribe, con un estilo muy peculiar, juega con la palabras hasta convertirlas en verdaderas frases inspiradoras e impulsoras del cambio positivo que todos necesitamos.
Te invito a que leas atentamente esta bella historia de “Gracias A Una MOTO Encontré Una GEMA“, que seguro te gustará:
Me encanta la mitología griega, ¡es tan ilustrativa!, facilita el entendimiento de la cultura de la época a la vez que sirve de alimento para la imaginación. ¿Recordáis a los centauros?, esas criaturas mitológicas, mitad humanos, mitad caballos. Me gusta especialmente la historia de Quirón, el único centauro que destacaba por su maravilloso carácter y sobresaliente sabiduría; no en vano “centauro” significa “hábil con las manos”, es decir, alguien especialmente equipado para actuar.
¡Conozco uno!, tengo un amigo que es la versión moderna de esta criatura mitológica. Mi amigo César es una verdadera MOTO, y no porque sea medio persona-medio vehículo, sino porque es un auténtico Motor del Optimismo.
César Rodríguez es director y profesor de un brillante curso de psicología en la Universidad de Zaragoza, a veces intercambia su rol con sus alumnos para que éstos desarrollen su propia versión de la clase; César es una persona cercana, sencilla, inteligente intelectual y emocionalmente y, sobre todo, es muy feliz. De hecho, tiene una forma característica de firmar sus e-mails: “César SEF y abrazo 8T” (Sé Escandalosamente Feliz y abrazo 8 Tumbado – esto es, infinito -).
Gracias a la “MOTO” que es mi amigo, ¡tuve la fortuna de encontrar una auténtica GEMA!.
Hace unos días, César compartió conmigo una historia que encontré, sencillamente, fascinante. Cada vez que la leo, pienso: “¡Qué GEMA!” y es que, en la historia, se plasma una Generosidad Merecedora de Admiración.
“Una historia que quizás pocos conocen… Se refiere a dos de los tres tenores: Plácido Domingo y José Carreras.
Aun los que nunca visitaron España, conocen la rivalidad existente entre catalanes y madrileños. Pues bien, Plácido Domingo es madrileño y José Carreras es catalán; por cuestiones políticas se enemistaron en 1984.
En 1987 a Carreras le apareció un enemigo mucho más implacable que su rival Plácido Domingo. Le sorprendió un diagnóstico terrible: Leucemia. Su lucha contra el cáncer fue mi sufrida, se sometió a varios tratamientos además del auto-trasplante de la médula ósea y un cambio de sangre que le obligaba a viajar una vez al mes a Estados Unidos.
En estas condiciones no podía trabajar y a pesar de ser dueño de una inmensa fortuna, los altos costos de los viajes y el tratamiento debilitaron sus finanzas.
Cuando no tuvo más condiciones financieras, tomó conocimiento de la existencia de una Fundación en Madrid, cuya finalidad única era apoyar el tratamiento de leucémicos.
Gracias al apoyo de La Fundación “Hermosa”, Carreras venció la dolencia y volvió a cantar. Recibió nuevamente los altos caches que merecía y trató de asociarse a la Fundación. Al leer sus Estatutos descubrió que el fundador, máximo colaborador y presidente de la Fundación era Plácido Domingo.
Luego supo que éste había creado La Fundación, en principio, para atenderlo y que se había mantenido en el anonimato para que no se sintiera humillado por aceptar auxilio de su “enemigo”.
De lo más conmovedor fue el encuentro entre los dos… Sorprendiendo a Plácido en una de sus representaciones en Madrid, Carreras interrumpió el evento y humildemente, arrodillándose a sus pies, le pidió disculpas y le agradeció públicamente. Plácido lo ayudó a levantarse y con un fuerte abrazo, sellaron el inicio de una gran amistad.
En la entrevista a Plácido Domingo, la periodista le preguntaba por qué había creado La Fundación “Hermosa” en un momento en que, además de beneficiar a un “enemigo”, había ayudado al único artista que podía hacerle competencia. Su respuesta fue corta y definitiva: “Porque no se puede perder una voz como esa…”.
¡Rodearos de buenos “MOTO” (Motores de Optimismo) y vuestras vidas se convertirán en auténticas GEMAs! (Generosidad Merecedora de Admiración).
Es curioso observar cómo, año tras año, el espíritu navideño invade nuestros corazones y derrochamos generosidad y buenas intenciones, nos resulta más fácil colaborar y cooperar, y hasta nuestro estado de ánimo es diferente.
Nos precipitamos a enviar miles de mensajes de felicitación, frases navideñas y nuestros mejores deseos de paz, amor, prosperidad, felicidad y abundancia. Pero esto no es todo, descolgamos el teléfono y hacemos llamadas, o quedamos para ver, a gentes con las que llevamos tiempo sin hablar o ver. Y yo me pregunto: ¿por qué sólo en esta época?, ¿por qué no hacerlo siempre?, ¿por qué no emplear esta ilusión y energía durante todo el año?
Mucho hablamos de que en la actual situación tenemos que cambiar, y para obtener mejores resultados debemos hacer cosas diferentes ¿no sería ésta una buena forma de obtenerlos?
Pues si es así, pongámonos en marcha y busquemos motivos para estar en contactocon las personas que queremos y deseamos tener cerca de nosotros, seguro que encontramos múltiples razones para lograrlo.
El pasado lunes, en Días de Marketing Live TV, en la sección de “Confidencias” que realizamos desde Maestros Para El Éxito, hablamos de algo que parece que nos cuesta y que sin embargo a todos nos gusta recibir “El Agradecimiento”. Agradecer a las personas lo que han hecho o hacen por nosotros, el apoyo que nos han prestado o nos prestan, o una ayuda puntual, siempre nos reportará grandes beneficios, y lo mejor, personalmente, nos hará sentir bien.
Te invito a que veas este vídeo con la grabación del programa y te detengas a escuchar lo que allí comentamos, ya que es muy probable que se te ocurran muy buenas ideas para permanecer en contacto, durante todo el año, con las personas que son importantes para ti. Además, podrás escuchar otros temas muy interesantes que allí se hablaron:
Y como no podía ser de otra forma, para terminar, desearte una Feliz Navidad.